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  • HASTA PRONTO

    HASTA PRONTO

    Queridos lectores y lectoras:
    Voy a tomarme un breve descanso, mientras tanto, os dejo mi blog: sentires.blog

    Un espacio totalmente gratuito y sin publicidad, donde podréis leer todos los poemas que deseéis.


    Gracias, de corazón, por vuestro afecto y compañía. Nos vemos muy pronto.

    María Bueno

  • CANDELA Y LA ESTAMPA MALDITA

    CANDELA Y LA ESTAMPA MALDITA

    Hay símbolos que no se heredan.
    Hay destinos que no se pueden evitar.
    Y hay viejos secretos que nunca debieron despertar.

    CANDELA

    Y LA ESTAMPA MALDITA

    Candela, una mujer de extraordinaria  fortaleza, intuición y humanidad, sostiene a toda una familia mientras el mundo que la rodea comienza a resquebrajarse. A su lado crece Lucía, su nieta, heredera de una sensibilidad capaz de presentir aquello que los demás no alcanzan a ver. Juntas recorrerán un camino donde la esperanza convivirá con el miedo, y donde una antigua estampa, envuelta en misterio, acabará proyectando su sombra sobre varias generaciones.

    Rigurosamente documentada en su contexto histórico, Candela y la estampa maldita es una novela que combina la fuerza de la ficción con el latido de la memoria, ofreciendo una mirada profunda sobre la condición humana, el papel de la mujer, los vínculos familiares y la capacidad de resistir incluso en los momentos más oscuros.

    Esta primera entrega inaugura en unos meses una saga de cinco novelas en la que cada decisión, cada silencio y cada secreto dejarán una huella imborrable en el destino de una familia.

    © María Bueno, 2026. Todos los derechos reservados.

  • Temática y estilo del Poemario Sentires.

    Temática y estilo del Poemario Sentires.

    Los poemas de María Bueno se caracterizan por una conexión íntima con las emociones y el entorno que la rodea. Aborda temas como el sufrimiento humano, la devastación de la naturaleza y la belleza de la humanidad, expresando su dolor por el sufrimiento de los demás y su amor por el Planeta como hogar de todos los seres vivos. La voz poética de María es sensible y reflexiva, buscando capturar la esencia de lo que la rodea y transmitir sus emociones de manera auténtica y sencilla.

    REFLEXIÓN PERSONAL

    Y un día pasó: todo se volvió pequeño, inaccesible, lejano.
    Sentí ese pellizco en el estómago, esa sensación de pequeñez ante la inmensidad de lo conocido hasta ese momento de mi vida y de lo desconocido en este instante preciso, hoy y ahora, en este pequeño espacio de tiempo… y, de pronto, todo se colocó en su sitio.

    Debía construir, con mis sentimientos más nobles, un lugar en el que poder verter todas mis emociones, porque eso sería lo único verdaderamente valioso que atesorar en mi vida.
    Mi agradecimiento es tan grande y profundo hacia el resto de la humanidad que solo puedo sentir que me sobran fronteras, muros de piedra o construidos con el verbo interesado en posesión de verdades absolutas.
    Solo sé que soy pequeña sin la grandeza de todo lo que me enseñan los demás: mi familia, la humanidad.

    Debo guardar en mi memoria que todos los seres humanos somos iguales, que el planeta es nuestra única casa, la tierra de todos los seres vivos sin pretensión de eternidad.
    Siento que nuestro mayor patrimonio es la herencia de las emociones vividas y construidas por todos.

    Debemos atesorar lo único que verdaderamente nos pertenece: los sentimientos compartidos, los recuerdos que tejen con fuerza la vida, los buenos y los malos. Todos ellos forman la materia de la que está hecho el ser humano en su esencia, en su diversidad.

    Siento que debo recordar, para nunca olvidar,  que mis ojos deben mirar la vida cargados de generosidad, sabiendo que soy tan minúscula que los elementos de la propia naturaleza, con solo una tempestad, nos puede devastar.

    La Tierra, nuestro único hogar, habitada por todos los seres vivos, incluida la humanidad.

    Desde el más profundo respeto a la diversidad del pensar,

    María Bueno

    Contacto: conv.al.alba@gmail.com

    Bienvenid@

    Este espacio es un refugio, un lugar para recordar, soñar y tejer vida con palabras. Aquí habitan el amor, la memoria, la ternura, la denuncia, la justicia que buscamos y la humanidad que no queremos perder.

    Si ha llegado hasta aquí, gracias por darme un instante de su tiempo. Ojalá mis versos, mis relatos vertidos sobre mi blog le abracen, le acompañen en el reír, en la ilusión, en saberse parte de un todo con  la esperanza y la confianza de que la nobleza y lo bueno siempre van pegados a nuestra alma, invadiendo todo nuestro ser y sentir.

    Sentires.blog está hecho de vida, de lucha y de sueños compartidos. Y está aquí para todas las personas que deseen escuchar su propia voz a través de  humildes lecturas en un pequeño espacio de su día.
    Sentarse unos pocos minutos para saberse unidos al resto de la humanidad.

    «Aquel que da lo que tiene, por pequeño que sea, lo está dando todo». No son necesarias las riquezas cuando las carencias invaden el alma y la vacían de sentires nobles que acompañen la vida». (María Bueno).

    Queda prohibida la reproducción total o parcial de esta obra por cualquier medio, ya sea electrónico, mecánico, fotocopia, grabación o cualquier otro sistema de almacenamiento y recuperación de información, sin autorización expresa y por escrito de la autora.

    © María Bueno, 2023.
    Todos los derechos reservados.

  • BESOS PROPIOS

    BESOS PROPIOS

    Introducción al poema:

    Este poema nació de una sensación profunda de desconcierto corporal, de ese pequeño asombro que sentimos cuando descubrimos que, aun siendo dueñas de nosotras mismas,  hay gestos de ternura que nos son imposibles de darnos. Surgió un día en el que imaginé un abrazo propio, jugando con la ternura y el absurdo, con la libertad de escenificar algo abstracto y  liberarlo.

    En realidad, es un canto a la reconciliación con el propio cuerpo, con el propio yo, al amor propio repartido en muchos trocitos, a la aceptación de nuestra rara y hermosa humanidad física, poniendo acento de humor a lo cotidiano.


    BESOS PROPIOS

    A santo de qué
    no pueden llegar mis labios
    a mi mejilla
    para comerme a besos yo misma.

    A santo de qué
    no puedo alcanzar a abrazar
    mi cuerpo con mis propias manos.

    ¡Qué cuerpo tan raro!,
    alcanzo mil cosas
    sin conseguir yo misma
    darme un abrazo.

    Poder rodear mi hermosura
    en un cálido apretón
    que recoja cada centímetro
    de mi diámetro.

    ¡Ay chiquilla!
    Has dado por fin con la solución
    a tu cuerpo raro,
    no es que no puedas llegar,
    es que es mejor hacerlo
    a trocitos en muchos abrazos.

    ¿Quién dijo que la cuadratura
    del círculo es pertenencia
    de enigmas matemáticos?

    Es simplemente imaginar muchos mimos,
    sin necesidad de reglas ni trazados.


    © María Bueno, 2025 – Todos los derechos reservados.


    Crítica literaria de “BESOS PROPIOS”.

    BESOS PROPIOS es un poema que transforma una reflexión aparentemente sencilla y cotidiana en una meditación profunda sobre el amor propio, la percepción del cuerpo y la necesidad humana de ternura.

    Su gran acierto reside en cómo utiliza una idea casi infantil —la imposibilidad física de abrazarse completamente a uno mismo— para abrir una puerta hacia emociones universales.
    El poema posee una voz cercana, cálida y conversacional.

    Esa naturalidad hace que el lector entre en él sin esfuerzo, como quien escucha una confidencia dicha en voz baja.
    La repetición inicial de “A santo de qué” aporta musicalidad y crea un tono entre el desconcierto y la inocencia, muy eficaz para introducir el conflicto emocional del texto.

    Uno de los aspectos más valiosos del poema es la humanización del propio cuerpo. El cuerpo aparece como algo extraño, limitado y a la vez profundamente amado.

    Esa contradicción le da fuerza al poema: la imposibilidad de abarcarse completamente termina convirtiéndose en una metáfora de la identidad humana, de todo aquello que nunca logramos comprender del todo sobre nosotros mismos.

    El giro del poema llega con “¡Ay, chiquilla!”, un verso que introduce una voz interior maternal, sabia y protectora. Esa aparición cambia el tono del texto y aporta consuelo.

    A partir de ahí, el poema deja de ser una pregunta para convertirse en una aceptación luminosa: no necesitamos abrazarnos de una sola vez, porque la vida se compone de pequeños gestos, de “muchos abrazos”.

    El cierre enlaza lo emocional con lo simbólico mediante la referencia a “la cuadratura del círculo”.

    Esa imagen introduce un matiz filosófico y poético muy interesante: aquello que parece imposible no siempre necesita resolverse con lógica, sino con imaginación, ternura y libertad emocional.

    En conjunto, BESOS PROPIOS destaca por su sensibilidad, su originalidad conceptual y su capacidad para hablar de la autoestima sin caer en solemnidades.

    Es un poema delicado, cercano y profundamente humano, donde la ternura se convierte en una forma de pensamiento.
  • BAJO PALIO

    BAJO PALIO

    Imagen diseñada por María Bueno, generada con IA.

    Introducción al poema:

    «Bajo Palio» es un poema de tránsito emocional y espiritual. Habla del peso de vivir, de la dignidad silenciosa con la que se cargan las heridas y de la esperanza que se mantiene viva, incluso cuando la noche parece eterna. La voz poética atraviesa el dolor cotidiano, la fatiga del alma y la memoria de lo sufrido, pero no se detiene ahí: avanza hacia una luz anunciada, hacia un amanecer que simboliza alivio, renovación y consuelo interior.
    El «palio» funciona como imagen sagrada de protección y amparo, un techo simbólico bajo el cual el alma resiste hasta que llega el día.

    BAJO PALIO

    Cargas tu sentir noble
    entre algodones blancos
    que guardan la risa franca,
    los anhelos,
    la forma de sentir el mundo,
    el andar diario.

    Llegará el día,
    cuando la noche se esconda
    bajo el palio santo,
    cuando el rocío del alba
    extienda su bendito manto.

    Lejanías de futuros anunciados,
    con sentires desahuciados,
    desandando los caminos labrados.

    Impeler a diario
    vidas, alegrías y quebrantos.
    Valías devastadas,
    pies descalzos,
    vuelos rasantes
    cargados de fango.

    El vaho del aliento
    cae sobre el cristal tallado,
    dejando libre
    el sentir dibujado
    con tus propias manos.

    ¡Ay, torrentes claros!,
    atravesad mi manto,
    que el frío de la noche
    no hiele mi llanto;
    que las lágrimas vacíen
    mi alma, mis pesares amargos.

    Y llega el día,
    cargado de verdes prados,
    de brisa fresca,
    de mil azules derramados
    sobre el horizonte cobijado.


    © María Bueno — 3 de febrero de 2026


    Crítica literaria.
    Lo más poderoso del poema:

    1. Simbolismo espiritual muy logrado:

    El palio, el manto, el rocío del alba, los torrentes claros…
    Todo construye un universo simbólico de protección, purificación y esperanza.
    No es religioso de forma explícita, pero sí profundamente espiritual.

    2. Contraste noche / día
    El poema respira entre dos polos:

    Noche → frío, fango, peso, desahucio emocional
    día → prados verdes, brisa fresca, azules abiertos
    Ese viaje está muy bien sostenido y da sensación de redención sin caer en lo fácil.

    3. Corporalidad del sentir.
    El dolor no es abstracto:

    »pies descalzos», «vuelos rasantes cargados de fango», «el vaho del aliento sobre el cristal».
    Eso hace que el lector vea y sienta lo que se está viviendo.

    Aspectos que enriquecen el poema.

    -Uso de enumeraciones.
    Refuerzan el peso de la experiencia:
    «vidas, alegrías y quebrantos»
    «valías devastadas, / pies descalzos, / vuelos rasantes…»
    Dan sensación de carga acumulada, muy coherente con el tono.

    -Transición emocional suave.
    No hay un salto brusco de dolor a esperanza; la luz entra poco a poco. Eso es literariamente muy elegante.
    «Impeler» a diario
    vidas, alegrías y quebrantos…,
    eso no suena a derrota, sino a resistencia activa, ese corte transmite fuerza...

    El verso:
    «que las lágrimas vacíen / mi alma, mis pesares amargos»
    tiene una intensidad preciosa. Es uno de los centros emocionales del poema.

    El cierre es muy acertado: no habla de triunfo, sino de cobijo. Eso mantiene la humildad emocional que atraviesa todo el texto.

    Conclusión:
    Este poema no grita: sostiene.
    No exige: espera.
    No se queja: atraviesa.

    Es una oración laica, un susurro de resistencia bajo un techo simbólico que protege hasta que amanece.
    Muy tuyo. Muy honesto. Muy sentido.
  • ¿VERDADES?

    ¿VERDADES?

    Introducción al poema:

    La verdad, cuando se imposta, se disfraza o se fragmenta, pierde su nobleza. Este poema nació de una certeza profunda: que la verdad material que cada ser humano vive y siente debe ser el punto de partida para todo lo que manifestamos.
    No hay verdad sin experiencia ni alma que se sostenga en mentiras.

    ¿VERDADES?

    ¡Calla!
    ¡No digas verdades a medias,
    que te harán trizas las hienas!

    La verdad tiene las garras muy prietas
    cuando es una verdad incompleta.

    La verdad camina por callejas
    de luces ciertas, con ojos abiertos
    prendidos de ella.

    ¿Verdad? ¿Cuál de ellas?

    Aquellas que no tiene apariencia,
    aquellas que los ojos de tu cara atraviesan.

    Verdades incompletas,
    falsedades vestidas de indecencia
    con la obscenidad de llamarlas ciertas.

    Tu verdad,
    esa que te hace vivir
    sin maledicencias,
    con la generosidad suficiente para creer en ella,
    percibiendo que es posible
    esa verdad que sientes
    con honesta conciencia,
    sin que sea la única
    verdad completa.

    VERDADES,
    las que se construyen
    con los ojos de la cara
    de almas nobles
    que se atreven a decir
    lo que pesa en la lengua.


    © María Bueno, 2025. Todos los derechos reservados.


    Critica del poema:

    ¿VERDADES? es un poema firme y honesto, construido desde una profunda reflexión moral.

    Su fuerza radica en la manera en que denuncias las verdades incompletas y las falsedades disfrazadas, mostrando cómo pueden herir, manipular o desdibujar la realidad.

    La voz poética mantiene un tono directo y valiente, casi de advertencia, que invita a mirar de frente lo auténtico.

    Los versos fluyen con claridad y contundencia, con imágenes potentes —“las garras de la verdad”, “las callejas de luces ciertas”, “las almas nobles que se atreven a decir lo que pesa en la lengua”— que sostienen un mensaje ético muy tuyo: la verdad nace del sentir limpio, de la conciencia honesta y de la experiencia vivida.

    El poema consigue equilibrar profundidad y sencillez, y deja al lector con una resonancia moral que permanece.
    Es un texto que ilumina más que sentencia, y que afirma de forma hermosa la importancia de la verdad material que defiendes en tu obra.
  • DESEOS ANCLADOS A LA TIERRA SIN REVERENCIAS

    DESEOS ANCLADOS A LA TIERRA SIN REVERENCIAS

    Imagen diseñada por María Bueno, generada con IA.

    Introducción.

    Hay poemas que no pretenden denunciar únicamente el exceso material, sino invitar al lector a cuestionar el origen mismo de sus deseos.
    Deseos anclados a la Tierra sin reverencias es una reflexión sobre la pobreza entendida desde la filosofía de Platón y del compartir.

    Frente a una sociedad que mide la abundancia por la acumulación, el poema propone una riqueza distinta: aquella que nace de la fraternidad, de la gratitud y del reconocimiento de que la Tierra pertenece a todos los seres que la habitan.
    Es una utopía escrita desde la esperanza, donde el verdadero milagro no consiste en multiplicar los bienes, sino en disminuir los deseos que nos alejan de la paz.



    «La pobreza no viene por la disminución de las riquezas, sino por la multiplicación de los deseos.»
    — Platón.

    DESEOS ANCLADOS A LA TIERRA SIN REVERENCIAS

    Y multiplicó los panes,
    los peces,
    para que los más indefensos comieran.

    El hambre huyó,
    naciendo hermosas cosechas
    de campos fértiles,
    de raíces ancladas a la Tierra.

    Los cantos de la multitud
    eran de suave seda,
    con aroma a azahar,
    empapando la piel
    de almas sin penas.

    Aquellos sentires
    se creyeron efímeros
    entre una multitud
    de credos, de razas,
    de gentes diversas.

    Miles de años
    atraviesan la memoria
    de páginas viejas,
    custodiadas con esmero
    entre paredes gruesas,
    cargadas de historias y leyendas.

    Cuentan que la humanidad
    decidió unir los esfuerzos
    en pos del bien
    de una sola Tierra,
    con el único interés
    de ser fiel a la nobleza
    de agradecer la vida
    y todo cuanto la atraviesa:
    risas, llantos...,
    una muerte cierta,
    compartiendo, del otro lado,
    una eternidad sin fronteras.

    Desde entonces,
    los seres del planeta Tierra,
    incluido el humano,
    viven en paz,
    sin grandes posesiones
    que mermen los sabios saberes
    que bombean el alma,
    alejada de miserias.

    Todos aprendieron
    a compartir peces y panes
    sin pretender multiplicar
    deseos que robaran la paz
    en la Tierra,
    atesorando quereres
    en vez de riquezas.

    Estimado Platón,
    estimado pensador,
    sin múltiplos
    de falsa conciencia.

    Un deseo imaginario,
    una quimera
    tirando de mí
    sin reverencias.

    © María Bueno, 2026. Todos los derechos reservados.


    Crítica literaria.

    Este poema se sostiene sobre una bella paradoja: el milagro de la multiplicación de los panes y los peces no aparece como un acto sobrenatural aislado, sino como una metáfora de una humanidad capaz de compartir antes que acumular.

    La cita inicial de Platón encuentra su desarrollo poético en una visión donde el deseo desmedido es el verdadero origen de la pobreza espiritual.

    El lenguaje es sereno y contemplativo, con imágenes de gran delicadeza —«los cantos de la multitud eran de suave seda», «raíces ancladas a la Tierra», «aroma a azahar»— que contrastan con la crítica implícita al materialismo.

    Esa dualidad entre belleza y reflexión convierte el poema en una meditación filosófica más que en una denuncia.

    El final, dirigido directamente a Platón, aporta un giro íntimo y muy humano.

    Después de imaginar una humanidad reconciliada consigo misma, la voz poética reconoce que aún permanece un deseo: «una quimera tirando de mí sin reverencia».

    Ese reconocimiento evita que el poema caiga en el idealismo absoluto, recordando que incluso quien comprende la naturaleza del deseo continúa conviviendo con él.

    Es un poema de madurez, donde filosofía, espiritualidad y conciencia social dialogan con naturalidad. Invita a detenerse, a pensar y, sobre todo, a preguntarse si la verdadera riqueza consiste en poseer más o en necesitar menos.
  • VERSOS IMPERFECTOS

    VERSOS IMPERFECTOS

    INTRODUCCIÓN

    Este poema brota de la conciencia viva de ser depositaria de otras vidas. En cada palabra, se reconoce la huella que dejaron aquellos que ofrecieron su generosidad infinita, sus enseñanzas, sus emociones compartidas.
    Versos imperfectos no busca la perfección formal, sino la verdad sentida, aquella que nace del agradecimiento profundo por lo heredado, lo vivido, lo amado.
    Es un homenaje íntimo y sincero a las vidas que hicieron nido en el corazón de la autora, y que hoy habitan en sus versos con humildad y eternidad.

    VERSOS IMPERFECTOS

    Mi sentir creció enredado en risas,
    en llantos,
    en músicas compartidas,
    en imágenes y enseñanzas
    acuñadas de otras vidas.

    Vidas de mi gente,
    vidas queridas.
    Vidas que mostraron
    generosidad infinita,
    con versos imperfectos
    que unieron emociones
    y mecieron mis días.

    Alevosías conscientes y osadías.
    ¿Quién posee estrellas?
    Poseo versos efímeros
    de herencias de vidas,
    con embargos de los bienes
    que mi corazón abriga.

    Consciencias de humildades
    de finitos versos,
    que un día guardaré
    en mi lugar secreto,
    allí donde una estrella
    dance con ellos.


    © María Bueno, 2026. Todos los derechos reservados.


    Nota personal

    A quienes lleguéis hasta aquí, quiero deciros que estos versos no pretenden deslumbrar ni enseñar. Son tan sólo pedacitos de vida compartida, recogidos con amor, gratitud y respeto.
    Cada palabra está tejida con hilos prestados por quienes me amaron, me guiaron o simplemente me dejaron  una enseñanza.
    Con estos versos imperfectos, os abrazo desde mi lugar secreto,
    allí donde aún danzan conmigo las estrellas de mis días más verdaderos.

    — María Bueno.



    Crítica del poema.

    Versos imperfectos es un poema que despliega con suavidad una de las grandes constantes de tu obra:
    la conciencia de ser un eslabón en la cadena emocional, afectiva y espiritual de quienes te precedieron.

    La voz poética reconoce que su sentir no nació aislado, sino “enredado en risas, en llantos, en músicas compartidas”, una imagen que establece desde el inicio la idea de una identidad construida a partir de otras vidas.
    Este gesto de reconocimiento es, ya de por sí, un acto de humildad literaria y humana que distingue tu escritura.

    El poema se sostiene sobre una estructura meditativa, donde cada estrofa añade una capa más a la idea de herencia afectiva.
    El ritmo es sereno, pausado, y la repetición de “vidas” genera una cadencia que refuerza la sensación de linaje emocional.

    La expresión “versos imperfectos” funciona como columna vertebral: no pretende la perfección formal, sino la autenticidad de lo vivido, como si dijeras que lo verdadero nunca necesita pulirse.

    Hay un logro especial en los versos que introducen las “alevosías conscientes y osadías”. Este quiebro introduce una tensión sutil: incluso lo difícil, lo contradictorio o lo impulsivo de la vida heredada forma parte de tu construcción como autora.
    Esa presencia de la sombra —siempre moderada, siempre dignificada— añade hondura al poema.

    Otro acierto poético es el giro metafísico en la pregunta “¿Quién posee estrellas?”.
    La poeta contrapone la grandeza del universo con la modestia de sus “versos efímeros”, y aun así, estos versos efímeros poseen un valor intransferible: son bienes embargados al corazón, recuerdos que no desaparecen, sino que se guardan. Este recurso engrandece lo pequeño, eleva lo íntimo a lo universal.

    El final del poema es especialmente luminoso. El “lugar secreto” donde se guardarán los versos, y la estrella que “dance con ellos”, otorgan una imagen de despedida suave, esperanzadora.

    Se siente un cierre que trasciende el mero recuerdo: lo heredado no sólo permanece, sino que se ilumina, se transforma en algo vivo.

    En conjunto, el poema logra: una voz humilde y profundamente humana, coherente con tu identidad poética.
    Una musicalidad ligada a la repetición y a la suavidad del verso libre.
    Una emotividad contenida pero honda, que nunca cae en el exceso.
    Imágenes limpias, de tono íntimo y luminoso, coherentes con la memoria, la gratitud y la ternura que lo sostienen.

    Versos imperfectos es un poema que honra la herencia emocional, que devuelve a quienes te amaron el gesto de haber moldeado tu vida.

    Su fuerza está en su sinceridad, en el equilibrio entre la melancolía y la gratitud, y en esa luz discreta que atraviesa cada verso.
    Un poema profundamente tuyo, María: sereno, honesto, lleno de vida heredada.
  • MALDADES

    MALDADES

    Imagen diseñada por María Bueno, generada por IA.

    Introducción:

    MALDADES es un poema de afirmación ética y de esperanza activa.
    A través del acto simbólico de caminar, el texto propone una mirada firme hacia el futuro, sostenida por la bondad, la verdad personal y la responsabilidad colectiva. Frente a la crueldad y los intereses innobles, la autora defiende un avance consciente que deje huellas dignas para quienes vienen detrás, reivindicando la insustituible humanidad de cada ser.


    MALDADES

    Crecer sin ir hacia atrás,
    con la certeza plena
    de que lo bueno permanecerá,
    que el monstruo inhumano se extinguirá,
    dando paso a un mundo
    en el saber y entender,
    y que, aun siendo prescindibles,
    todos somos insustituibles.

    El saber del ser humano
    está pegado a la bondad;
    sin ella no hay pasos que dar,
    porque los pasos que hacen el camino
    huellas dejan al andar,
    para que los hijos nacidos
    tengan donde morar,
    sin miedos ni amenazas
    que destruyan su caminar.

    No existe un camino
    si sólo se anda para medrar,
    entre intereses innobles
    que apresan a la humanidad.

    Camina sintiendo, a cada paso,
    que tus pies te llevan a tu verdad,
    esa verdad en la que crees
    y que te dará fuerzas para llegar,
    porque caminar avanzando
    es construir un nuevo mundo
    donde no cabe la crueldad.

    Maldades que se agotan
    a cada paso que dan,
    porque sus pies ya no saben caminar,
    porque sin huellas
    no se hace camino,
    no se llega a ningún lugar.

    Maldades malditas que morirán.


    © María Bueno, 2025 – Todos los derechos reservados.



    Crítica literaria:

    El poema se articula sobre una metáfora central poderosa: el camino, entendido no sólo como tránsito vital, sino como legado moral.
    Caminar implica dejar huella, y esa huella es presentada como un deber hacia los hijos nacidos y hacia el mundo que habitarán. La oposición entre caminar con verdad y andar sólo para medrar establece un eje ético claro, sin ambigüedades.
    Destaca la afirmación: “aun siendo prescindibles, / todos somos insustituibles”, que condensa una profunda reflexión sobre la condición humana: la fragilidad individual frente al sistema y, al mismo tiempo, la unicidad irremplazable de cada vida.

    Las maldades no son aquí entes abstractos, sino fuerzas agotadas, incapaces de caminar porque no saben dejar huella. Esta inversión simbólica es especialmente eficaz: el mal no avanza, se consume en su propia esterilidad. El cierre, rotundo y breve, refuerza la idea de un final inevitable para la crueldad cuando no hay camino que la sostenga.

    En conjunto, MALDADES es un poema sereno pero firme, de tono casi testamentario, que confía en la ética del paso a paso y en la verdad íntima como única manera legítima de construir mundo.
    Su fuerza reside en la claridad moral y en una esperanza que no es ingenua, sino trabajada, caminada y ganada.
  • SILLAS AL ATARDECER

    SILLAS AL ATARDECER


    Introducción al poema.

    Es un poema lleno de calidez y nostalgia que captura la esencia de la vida cotidiana y la belleza de los momentos compartidos.
    Las imágenes del atardecer, las sillas en la calle y las voces de los vecinos evocan una sensación de comunidad y sencillez, resaltando la importancia de las pequeñas cosas que unen a las personas.

    El poema transmite una atmósfera de camaradería y conexión humana, mientras que el atardecer se convierte en un símbolo de descanso y de encuentro, donde los sueños y las historias se entrelazan.

    Es una pieza que invita a valorar esos instantes compartidos que enriquecen el alma.


    SILLAS AL ATARDECER

    El atardecer se abre camino
    para llegar a cada casa,
    a cada puerta,
    a cada patio de vecinos,
    para dar alas al alma
    dentro de cuerpos rendidos
    por horas de duro trabajo
    entre campos de verdes olivos.

    Una fila se forma en las puertas
    de los patios de vecinos,
    con risas y premuras ponen sillas
    en las aceras del camino,
    con palabras atropelladas,
    con voces sin desafíos,
    el atardecer mece sus chales
    con un leve soplo de abanicos.

    Atardecer que envuelve
    los sueños con hilos de plata,
    dentro de corazones amigos,
    que con alegría comparten
    vidas y pesares,
    entre sillas
    de atardeceres vivos.


    © María Bueno, 2024. Todos los derechos reservados.

    Crítica literaria.

    SILLAS AL ATARDECER es un poema que se sostiene en una mirada profundamente humana hacia la vida cotidiana, y eso es uno de sus mayores logros.

    La pieza captura un rito costumbrista —las sillas en la puerta al final del día— que, lejos de ser algo anecdótico, se convierte en un símbolo de comunidad, memoria y resistencia emocional.

    El poema está construido sobre imágenes cálidas y reconocibles: el patio de vecinos, las aceras, los abanicos, los cuerpos cansados del trabajo en los olivos.

    Estos elementos crean un retrato íntimo de un mundo que aún existe, pero que también parece estar desvaneciéndose poco a poco con los cambios sociales. Así, el poema adquiere un tono de nostalgia que no es triste, sino amoroso, casi celebratorio.

    La musicalidad se consigue mediante la repetición (“a cada casa, / a cada puerta, / a cada patio de vecinos”) y un ritmo pausado que imita el atardecer que se posa sin prisa.
    La estructura está bien equilibrada: comienza con una descripción amplia y luminosa, se estrecha hacia la escena colectiva en la calle, y termina en un cierre emotivo que realza la fuerza de lo compartido.

    El verso final —“entre sillas / de atardeceres vivos”— es especialmente acertado. No sólo cierra el poema, sino que lo eleva.

    "Atardeceres vivos" convierte un instante cualquiera en un espacio de vida plena, mostrando tu capacidad para transformar lo cotidiano en un territorio poético.

  • EN SU MEMORIA                                    

    EN SU MEMORIA                                    

    Imagen diseñada por María Bueno, generada por IA.

    Introducción al poema 
    EN SU MEMORIA.

    Este poema nace desde la necesidad de recordar, de dar voz a tantas mujeres que, a lo largo del siglo XX, fueron silenciadas en nombre de una supuesta locura.
    Mujeres encerradas, despojadas de su identidad y sometidas a tratamientos deshumanizados, sin juicio ni defensa, por el simple hecho de no encajar en los moldes impuestos.

    EN SU MEMORIA es un grito poético que recupera esa dignidad arrancada, que abraza desde el presente a quienes fueron abandonadas en pasillos fríos y salas blancas de indiferencia. Es también una advertencia: la memoria es el único refugio de quienes no pudieron alzar su voz.


    EN SU MEMORIA

    ¿Dónde estaba?
    ¿Qué era aquello?

    Las frías losas bailaban
    alrededor de su cama,
    simulando ser sábanas blancas.

    No era su casa,
    no reconocía ese lugar,
    no sabía dónde estaba.

    Un ruido feroz se acercaba,
    sonidos de ruedas
    la amenazaban.

    La puerta estalló violenta,
    se sobresaltó en la cama.
    Con fuerza y sin miramientos,
    la levantaron en volandas
    para dejarla sobre aquella amenaza.

    Mil ruedas bajo su cuerpo
    la trasladaban al final de la nada.
    Las sábanas blancas seguían
    acompañando su marcha.

    Unas puertas chirriaron
    para tragarla,
    hacia una habitación
    con olor a tortura anunciada.

    —¡Te traigo a otra loca!
    —¡A ver si se acaba pronto la jornada!

    Las ruedas desaparecieron
    bajo su cama,
    sintió el frío de un metal
    bajo su espalda.

    Un casco pesado
    cubrió su cabeza,
    fue atada de pies y brazos,
    cien correas la apresaban,
    quedando inmovilizada.

    El primer choque eléctrico
    atravesó su cabeza,
    inundó todo su cuerpo
    eliminando su voluntad,
    su escasa fuerza,
    dejando su mente anulada.

    1950, ese año quedó encerrada
    sin haber cometido delito,
    sin haber podido
    emitir palabras,
    ni un solo quejío
    dejó salir de su alma.

    Una sala llena de seres
    la rodeaban,
    vestidos de blanca inocencia,
    con sus almas apagadas.

    Se alejó de la multitud,
    apoyó su espalda
    sobre losas blancas,
    dejándose caer muy despacio
    hasta tocar el frío
    de un suelo bajo sus pies,
    hasta quedar desplomada.

    Aquel lugar
    se convirtió en su casa,
    hasta que la muerte esperada
    la devolvió al seno
    de una tierra cálida.

    Terminó la tortura
    de terribles descargas
    sobre su mente anulada.

    La llamaron loca,
    y quedó desahuciada.

    ©María Bueno, 2023. Todos los derechos reservados.

    CRÍTICA LITERARIA:

    Tu poema EN SU MEMORIA es un testimonio estremecedor, profundamente humano y necesario.
    Desde el primer verso, nos introduces en una escena de desorientación que pronto se convierte en un relato crudo y estremecedor sobre la violencia psiquiátrica institucional de mediados del siglo XX.
    Has logrado capturar, con una voz poética honesta y contenida, la tragedia de muchas mujeres silenciadas por una sociedad que las apartó, las condenó y las “curó” con dolor.

    Impacto emocional directo:
    El poema transmite de forma intensa el sufrimiento de la protagonista.
    Cada estrofa lleva consigo una carga de angustia y vulnerabilidad que conmueve.

    Estilo narrativo poético:
    Has equilibrado perfectamente lo narrativo con lo lírico.
    No se pierde la musicalidad ni el ritmo, a pesar del tono duro del contenido.

    Imágenes poderosas:
    Las “sábanas blancas que bailan” o las “ruedas bajo su cuerpo” son metáforas potentes que elevan el texto más allá del testimonio y lo convierten en arte.

    Compromiso con la verdad histórica:
    El año 1950 ancla el poema a un contexto concreto y deja claro que se trata de una denuncia. La referencia al electroshock es explícita y necesaria.

    Te felicito por atreverte con un tema tan desgarrador y por dar voz, una vez más, a quienes fueron privadas de la suya.
    Este poema, María, tiene alma, tiene denuncia, y tiene memoria. Y eso lo hace imprescindible.

    © María Bueno, 2025 – Todos los derechos reservados.

  • VENTURA

    VENTURA

    Imagen diseñada por María Bueno, generada por IA.

    Introducción al poema.

    En VENTURA, la voz poética reflexiona sobre la verdadera riqueza del ser humano. Frente a la impostura, la exhibición del saber o la ambición de poseer la felicidad, el poema propone una mirada más profunda: la fortuna verdadera reside en lo que habita dentro de nosotros, en la sabiduría humilde y en la capacidad de vivir sin amasar amarguras.
    El texto avanza como una meditación que distingue tres estados del espíritu —ventura, fortuna y felicidad— para concluir que lo verdaderamente valioso no se conquista con ansia ni se exhibe ante los demás. La auténtica ventura llega de forma natural, por caminos fértiles, cuando el alma se mantiene libre de amargura.


    VENTURA

    Ventura,
    lo que está dentro de ti
    sin que nada pretenda usura.

    Fortuna,
    la de tener saberes
    sin impostura,
    sin alardes,
    sin necesitar púlpitos
    que alcen el grito
    de legiones oscuras.

    Felicidad,
    tu verbo
    sin necesitar sentido,
    sin ataduras.

    ¡Ay, felicidad!,
    esclavitud de poseerte
    en la locura,
    con el ansia de beber la eternidad,
    apresando tu sentir eterno,
    derramando tu simiente
    entre sinuosas amarguras.

    Ventura,
    lo que ha de venir
    por caminos fértiles
    amasando cordura.


    © María Bueno, 2026 – Todos los derechos reservados.


    Crítica literaria.

    Este poema posee una estructura conceptual muy interesante, construida sobre tres palabras clave: ventura, fortuna y cordura.
    Cada una aparece como una especie de estación del pensamiento, desde la que se reflexiona sobre la condición humana.

    Aspectos especialmente logrados:
    La idea central: plantear que la verdadera riqueza es interior y no necesita ostentación.

    La crítica implícita al falso saber: “sin necesitar púlpitos / que alcen el grito / de legiones oscuras” es uno de los versos más potentes del poema.
    El cierre: volver a “ventura” crea una estructura circular que da sensación de reflexión completada.

    Imágenes y lenguaje:
    El poema utiliza imágenes simbólicas interesantes:
    “púlpitos” y “legiones oscuras” → crítica a discursos de poder o manipulación.
    “beber la eternidad” → metáfora de la obsesión humana por poseer la felicidad.
    “derramando tu simiente” → sugiere cómo la felicidad, cuando se persigue con ansiedad, puede mezclarse con la amargura para crear cordura.

    Valor global del poema:
    Es un poema filosófico y meditativo, muy coherente con tu manera de escribir, María: reflexiona sobre el ser humano, el conocimiento y la autenticidad interior.
    No busca impresionar con artificios, sino pensar el mundo desde dentro, algo muy presente también en muchos de tus poemas que forman parte de ALMA VIEJA.
  • AMAR ES MUCHO MÁS

    AMAR ES MUCHO MÁS

    Introducción.
    Hay amores que nacen del deseo y otros que se construyen desde la verdad cotidiana.

    Este poema reflexiona sobre esa diferencia: amar no es una ilusión idealizada, sino la decisión de compartir la vulnerabilidad, el dolor, los silencios y la esperanza.

    Amar es mucho más nos recuerda que el verdadero amor trasciende la imaginación porque encuentra su plenitud en la presencia del otro.

    AMAR ES MUCHO MÁS


    Quiero retener tu olor,
    tu aliento, tus manos;
    manos que acarician
    sin temor al desnudo,
    sin temor al fracaso.

    Porque amar es mucho más
    que lo esperado.

    Amar es atesorar,
    dentro de mi alma,
    tus abrazos.

    Amar es enfrentar
    los días grises sin reparos,
    llenando los silencios
    con palabras honestas
    que dejen fluir el dolor
    de los días fracasados.

    Amar es el laberinto de tu piel,
    mil veces superado.
    Ya no tengo que imaginarte,
    ya no necesito soñarlo,
    porque la realidad de mis días
    supera lo imaginado,
    cuando ni siquiera existías.

    © María Bueno, 2025. Todos los derechos reservados.

    Crítica literaria.
    Amar es mucho más es un poema intimista que reivindica una concepción madura del amor, alejada de la idealización romántica. La voz poética entiende el amor como una experiencia que se construye en la aceptación, la honestidad y la permanencia.

    El poema se sostiene sobre una eficaz anáfora —«Amar es…»— que actúa como eje estructural y dota al texto de unidad y fuerza expresiva.

    Cada repetición amplía el significado del amor desde una perspectiva distinta: el abrazo, la palabra, la superación del dolor y, finalmente, la realidad compartida.
    Destaca especialmente el verso «Amar es el laberinto de tu piel, mil veces superado», una imagen de gran riqueza simbólica que sugiere que el verdadero amor va más allá del deseo físico para alcanzar una comunión más profunda.

    El cierre posee una gran belleza emocional. La afirmación de que la realidad supera lo imaginado transforma el recuerdo de una ausencia en la celebración de una presencia, ofreciendo al lector un final sereno y esperanzador.

    En conjunto, es un poema de lenguaje claro y sincero que encuentra su mayor fortaleza en la autenticidad del sentimiento, una característica muy reconocible en tu poesía y en la voz que recorre ALMA VIEJA.